Primeros auxilios en niños

¿Por qué es tan importante el curso de primeros auxilios pediátricos?
Era un día como cualquier otro a la hora de cenar. Y con el bocado en boca mi hija estiró la mano en la mesa para tomar mi celular y yo se lo quité diciéndole que “la hora de comer no es para jugar”. Ella se puso a llorar y el bocado se le fue para atrás, comenzando a toser. El alimento no salía; ella tosía, tosía.

Nosotros habíamos tomado el curso de primeros auxilios pediátricos para padres un par de meses atrás. Principalmente porque conozco la importancia de saber reaccionar en estos casos ya que personalmente viví un episodio como tal con un pedazo de carne. La calma es primordial.

Primeros auxilios en niños

Ella tosía…
Yo: Voy a llamar a la ambulancia!
Mi marido: Espera, espera, recuerda lo que dijeron en el curso. Si tose es porque todavía puede expulsarlo.
Pero mi hija fue tosiendo cada vez menos y más débil.
El color de su rostro cambió... ¡Y yo grité!

Su papá de inmediato la abrazó por detrás colocando una mano en forma de puño en el punto encima del abdomen y por debajo de las costillas. Presionó con la mano libre, el puño que hizo con la otra, empujando hacia atrás y hacia arriba en un solo golpe. Mi niña logró expulsar la masa de comida que le obstruía la vía respiratoria y pegó un grito de llanto.

Aquella maniobra – Maniobra de Heimlich - que el instructor del equipo de rescate nos enseñó, salvó a mi hija. La reacción de mi marido, salvó a mi hija. Y juro que sentí que en aquel instante mi mundo se venía abajo.

Tomar el curso es importante si eres madre/padre, si eres una nana, una babysitter, si eres maestra. Tomar el curso es importante si eres un adulto que quiere poder reaccionar a tiempo si alguien se asfixia. Tomar el curso es importante para cualquiera porque nunca se sabe si estará uno en cualquiera de las dos posiciones: el que se sofoca o el que salva. Y si eres de entrar en nervios, tomar el curso dos veces siempre será mejor.

Primeros auxilios en niños

Y cómo podemos evitarlo? Pues debemos mantener objetos pequeños fuera del alcance (ejemplo monedas), cortar los alimentos en trozos pequeños/enseñarles a masticar correctamente, no dar caramelos y supervisar mientras comen y juegan. Evitar que vean cartones animados –tv, ipad, cel-  mientras comen porque estarán comiendo de manera pasiva (sin consciencia del acto) y que cuando coman que no se pongan a reír – o llorar – con el bolo alimenticio en boca.

En países como el Reino Unido se tratan alrededor de 16.000 casos de asfixia anuales y de esta cifra, un alrededor de 2.600 involucra a niños menores de cuatro años de edad. Según Injury Facts 2016, la asfixia es la cuarta causa principal de muerte por lesiones no intencionales en adultos y bebés.

Si tu hijo tiene 1 año la maniobra es diferente a la de un niño de 4 años o un adulto. Por eso te paso los links a continuación de unos post que hice en el blog sobre esto, de corazón te pido que lo leas y veas el vídeo para que conozcas/aprendas la maniobra o la repases en caso de ya saberla.


Es verdaderamente importante estar preparado.





Primeros auxilios en niños

Primeros auxilios en niños

¿Por qué es tan importante el curso de primeros auxilios pediátricos?
Era un día como cualquier otro a la hora de cenar. Y con el bocado en boca mi hija estiró la mano en la mesa para tomar mi celular y yo se lo quité diciéndole que “la hora de comer no es para jugar”. Ella se puso a llorar y el bocado se le fue para atrás, comenzando a toser. El alimento no salía; ella tosía, tosía.

Nosotros habíamos tomado el curso de primeros auxilios pediátricos para padres un par de meses atrás. Principalmente porque conozco la importancia de saber reaccionar en estos casos ya que personalmente viví un episodio como tal con un pedazo de carne. La calma es primordial.

Primeros auxilios en niños

Ella tosía…
Yo: Voy a llamar a la ambulancia!
Mi marido: Espera, espera, recuerda lo que dijeron en el curso. Si tose es porque todavía puede expulsarlo.
Pero mi hija fue tosiendo cada vez menos y más débil.
El color de su rostro cambió... ¡Y yo grité!

Su papá de inmediato la abrazó por detrás colocando una mano en forma de puño en el punto encima del abdomen y por debajo de las costillas. Presionó con la mano libre, el puño que hizo con la otra, empujando hacia atrás y hacia arriba en un solo golpe. Mi niña logró expulsar la masa de comida que le obstruía la vía respiratoria y pegó un grito de llanto.

Aquella maniobra – Maniobra de Heimlich - que el instructor del equipo de rescate nos enseñó, salvó a mi hija. La reacción de mi marido, salvó a mi hija. Y juro que sentí que en aquel instante mi mundo se venía abajo.

Tomar el curso es importante si eres madre/padre, si eres una nana, una babysitter, si eres maestra. Tomar el curso es importante si eres un adulto que quiere poder reaccionar a tiempo si alguien se asfixia. Tomar el curso es importante para cualquiera porque nunca se sabe si estará uno en cualquiera de las dos posiciones: el que se sofoca o el que salva. Y si eres de entrar en nervios, tomar el curso dos veces siempre será mejor.

Primeros auxilios en niños

Y cómo podemos evitarlo? Pues debemos mantener objetos pequeños fuera del alcance (ejemplo monedas), cortar los alimentos en trozos pequeños/enseñarles a masticar correctamente, no dar caramelos y supervisar mientras comen y juegan. Evitar que vean cartones animados –tv, ipad, cel-  mientras comen porque estarán comiendo de manera pasiva (sin consciencia del acto) y que cuando coman que no se pongan a reír – o llorar – con el bolo alimenticio en boca.

En países como el Reino Unido se tratan alrededor de 16.000 casos de asfixia anuales y de esta cifra, un alrededor de 2.600 involucra a niños menores de cuatro años de edad. Según Injury Facts 2016, la asfixia es la cuarta causa principal de muerte por lesiones no intencionales en adultos y bebés.

Si tu hijo tiene 1 año la maniobra es diferente a la de un niño de 4 años o un adulto. Por eso te paso los links a continuación de unos post que hice en el blog sobre esto, de corazón te pido que lo leas y veas el vídeo para que conozcas/aprendas la maniobra o la repases en caso de ya saberla.


Es verdaderamente importante estar preparado.