Si el niño come todo sin refutar, no llora por nada y duerme de un tirón: felicidades tienes un "bebé bien portado".

Si tu hijo no se come el coliflor o la zanahoria, se queja a gritos cuando le lavas el cabello y te pide todo el día brazos: felicidades tienen "un bebé mal portado".

Pero, qué es ser un niño bien o mal portado?
Ok, para la sociedad el niño bien portado es aquel que dice sí a todo y no tiene rabietas. Y el mal portado pues es todo lo contrario. Y, a decir verdad, la mía es de las mal portadas, ufffff!


A sus dos años ella sola decide qué vestido se quiere poner aunque le quiera poner uno muy bello, se pone necia si no le hago el baño junto a Elsa y Anna (Frozen) y es de las “antipáticas” que no se deja besar por extraños y tampoco los da.

Niño bien portado y niño mal portado


No hay niños malportados. Comprendamos que no todos los niños son iguales. Dejemos la etiqueta de bien o mal portados. Dejemos las comparaciones. Si Marianito el hijo de Joaquina se queda en el cochecito mirando el cielo tranquilo y el tuyo quiera caminar libremente o correr, esto no lo hace mal portado, simplemente tiene su personalidad y punto. A medida que el niño crezca aprenderá a manejar sus emociones de manera natural. 


En que casos hay que evaluar su comportamiento? Si sobre pasa los límites de la inquietud y está es reflejando un mal-estar personal: como llorar demasiado o estar demasiado miedoso por ejemplo, o berrinches anormales. Se debe evaluar que no esté sucediendo nada en el hogar como: falta de atención, tratar al niño con palabras de desaliento o desánimo, mal trato, una nana abusiva, peleas en casa, separación de padres, o problemas en el maternal,  por mencionar algunas cosas. Por ende el comportamiento sí tiene una justificación, en lo absoluto. A veces es lo contrario, entran en posición de sumisos con alguna de las cosas mencionadas.


Y también es justo pedir disculpas a nuestros niños cuando nos equivocamos y decirles siempre lo maravillosos que son!



Esa es mi hija.
La que yo crío con amor y la que dentro de los parámetros de crianza respetuosa va por el buen camino. Ella, según mi familia, se porta mal en comparación a mí cuando yo era pequeña. Y mejor! Pues ella no soy yo, ni yo soy ella.

A los 2 y 3 años, según los psicólogos, los niños entran en etapas de 'revolución'. Es decir, cada uno va descubriéndose así mismo como humanos y no como extensión de la madre o figura de apego. Hacer una batalla con ellos no mejora la situación y si pegamos todos los días gritos con ellos, se van acostumbrando a eso y menos caso harán. Yo de vez en cuando me encontré alzando la voz, y adivinen? Pues no me hizo caso o deja de hacer lo que estaba haciendo por susto y no por apredizaje.

Cada niño tiene su propio reloj. Unos dejan el pañal a tal momento, otros todavía se despiertan en la madrugada, otros no quieren irse a dormir a cama solos, y otros simplemente no quieren ir al maternal. Igual que yo a mis 31 años todavía no hago cosas que otros de mi edad sí han hecho. Y porqué? Porque TODOS en esta vida somos diferentes y no podemos ser medidos con la misma cinta métrica.

Entonces un niño bien portado y un niño mal portado son simplemente dos niños con dos historias distintas. Fruto de padres diferentes con historias diferentes. Y recordemos que los niños son ellos, no nosotros. 

Niños inquietos
Los niños son simplemente humanos en desarrollo, aprendiendo y creciendo como lo hicimos nosotros. Además recordemos que nosotros también somos padres en crecimiento y muchas veces somos nosotros quienes de verdad nos 'portamos mal' con ellos. Por ejemplo: estar pegados al teléfono mientras el niño quiere atención y un poquito de tiempo para compartir con nosotros.


comportamiento infantil
Foto: Siracusa, Sicilia - Abril 2016

Niño bien portado y niño mal portado

Si el niño come todo sin refutar, no llora por nada y duerme de un tirón: felicidades tienes un "bebé bien portado".

Si tu hijo no se come el coliflor o la zanahoria, se queja a gritos cuando le lavas el cabello y te pide todo el día brazos: felicidades tienen "un bebé mal portado".

Pero, qué es ser un niño bien o mal portado?
Ok, para la sociedad el niño bien portado es aquel que dice sí a todo y no tiene rabietas. Y el mal portado pues es todo lo contrario. Y, a decir verdad, la mía es de las mal portadas, ufffff!


A sus dos años ella sola decide qué vestido se quiere poner aunque le quiera poner uno muy bello, se pone necia si no le hago el baño junto a Elsa y Anna (Frozen) y es de las “antipáticas” que no se deja besar por extraños y tampoco los da.

Niño bien portado y niño mal portado


No hay niños malportados. Comprendamos que no todos los niños son iguales. Dejemos la etiqueta de bien o mal portados. Dejemos las comparaciones. Si Marianito el hijo de Joaquina se queda en el cochecito mirando el cielo tranquilo y el tuyo quiera caminar libremente o correr, esto no lo hace mal portado, simplemente tiene su personalidad y punto. A medida que el niño crezca aprenderá a manejar sus emociones de manera natural. 


En que casos hay que evaluar su comportamiento? Si sobre pasa los límites de la inquietud y está es reflejando un mal-estar personal: como llorar demasiado o estar demasiado miedoso por ejemplo, o berrinches anormales. Se debe evaluar que no esté sucediendo nada en el hogar como: falta de atención, tratar al niño con palabras de desaliento o desánimo, mal trato, una nana abusiva, peleas en casa, separación de padres, o problemas en el maternal,  por mencionar algunas cosas. Por ende el comportamiento sí tiene una justificación, en lo absoluto. A veces es lo contrario, entran en posición de sumisos con alguna de las cosas mencionadas.


Y también es justo pedir disculpas a nuestros niños cuando nos equivocamos y decirles siempre lo maravillosos que son!



Esa es mi hija.
La que yo crío con amor y la que dentro de los parámetros de crianza respetuosa va por el buen camino. Ella, según mi familia, se porta mal en comparación a mí cuando yo era pequeña. Y mejor! Pues ella no soy yo, ni yo soy ella.

A los 2 y 3 años, según los psicólogos, los niños entran en etapas de 'revolución'. Es decir, cada uno va descubriéndose así mismo como humanos y no como extensión de la madre o figura de apego. Hacer una batalla con ellos no mejora la situación y si pegamos todos los días gritos con ellos, se van acostumbrando a eso y menos caso harán. Yo de vez en cuando me encontré alzando la voz, y adivinen? Pues no me hizo caso o deja de hacer lo que estaba haciendo por susto y no por apredizaje.

Cada niño tiene su propio reloj. Unos dejan el pañal a tal momento, otros todavía se despiertan en la madrugada, otros no quieren irse a dormir a cama solos, y otros simplemente no quieren ir al maternal. Igual que yo a mis 31 años todavía no hago cosas que otros de mi edad sí han hecho. Y porqué? Porque TODOS en esta vida somos diferentes y no podemos ser medidos con la misma cinta métrica.

Entonces un niño bien portado y un niño mal portado son simplemente dos niños con dos historias distintas. Fruto de padres diferentes con historias diferentes. Y recordemos que los niños son ellos, no nosotros. 

Niños inquietos
Los niños son simplemente humanos en desarrollo, aprendiendo y creciendo como lo hicimos nosotros. Además recordemos que nosotros también somos padres en crecimiento y muchas veces somos nosotros quienes de verdad nos 'portamos mal' con ellos. Por ejemplo: estar pegados al teléfono mientras el niño quiere atención y un poquito de tiempo para compartir con nosotros.


comportamiento infantil
Foto: Siracusa, Sicilia - Abril 2016