La crucifixión de la lactancia materna

 El escaso conocimiento sobre la lactancia natural por parte de los profesionales de la salud se traduce en un sinfín de mitos que alimentan la inseguridad de muchas madres que optan por complementar las tomas, o incluso por sustituir dar el pecho por las leches artificiales de empresas comerciales.

“Estamos perdiendo el orgullo de ser mamíferos y convirtiendo la lactancia prolongada en un estigma social en muchos casos. De hecho, somos la única especie sobre la tierra que abandona antes de lo que debe (biológicamente hablando) el seno materno. 

En muchas tribus africanas, el bebé tras nacer sigue unido a la madre, atado con retazos de tela al pecho de la madre y va mamando cada vez que se lo requiere su organismo. Impensable en una sociedad como la nuestra, que cree que dar tiempo de lactancia a la madre para que se saque leche es más que suficiente para cumplir con los compromisos de lactancia materna.”

Estos tres párrafos pertenecen al artículo que escribió el periodista ambiental Ricardo Gamaza para el Huffingtonpost España. (Click aquí para leerel artículo completo). Me tomé el atrevimiento de contactarlo para ampliar más el tema y porque, era de esperarse, recibiría críticas al respecto. Sinceramente me preocupa que estemos ante una sociedad que tiene el discurso de fitness, behealthy, bio, organic en la boca, pero no prestan atención a la importancia de la LECHE MATERNA como primer alimento en la vida del humano , principal protector de enfermedades y principal vínculo de apego. Arriba de nosotros se mueven una industria poderosa que sin clemencia está robando la lactancia de miles de mujeres vulnerables en el post parto y crucificando lo natural. He aquí su opinión junto a mis reflexiones como madre prolactancia.

Ricardo considera que esto que yo llamo “crucifixión de la leche materna" tiene varios factores en los que destaca los 1. El interés económico de las empresas y 2. la frustración silenciosa de las madres que abandonan la lactancia antes de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que son los 6 meses.

En el primer caso acota que no hay que olvidar que dos de los grandes ‘lobbies’ mundiales son el farmacéutico y el alimentario. La venta de productos sustitutivos de la leche materna genera muchos beneficios, mientras que dar el pecho es gratis.

La lactancia materna y la sociedad actual

Sobre estos ataques comenta que: “me ha llamado la atención el ataque vehemente de médicos a mis reportajes cuando he escrito sobre este tema, tachándome de irresponsable porque muchas madres no pueden dar el pecho, algo que se da en escasísimos casos pero que algunos médicos enarbolan para defender la leche de fórmula. La vehemencia con la que me atacan me hace pensar que no están velando por esas pocas madres que tienen problemas para dar el pecho, sino que están protegiendo una vía de ingresos alternativa y poco ética que ha tenido tradicionalmente la medicina: las regalías de la industria farmacéutica”.

Y pues, en esto estoy de acuerdo con el periodista. A ti no te regalan las latas de leche (doctor, hospital, en ferias de bebé) porque son buenecitos contigo o porque te están ahorrando unos pesos para la hora de comprarla. Lo hacen simple y sencillamente porque detrás de esto se mueven interés económicos inimaginables para una madre que llega al consultorio de su médico nerviosa porque siente que “no llena la bebé”.

Son pocos los doctores (los hay) que se sientan contigo y te dicen “¿Estás respetando la libre demanda (cuando el bebé quiere)? ¿Estás colocándole horas (la tonta regla de cada 3 horas) para mamar? ¿Estás poniéndole chupón (ya que debilita la succión natural)? ¿El bebé está durmiendo lejos de ti (esencial para el apego que hace click hormonal para la producción de leche? ¿Estás el bebé mamando de tu pecho o sólo estás ordenándote y dándole el biberón? y entre tantas preguntas esenciales y guías para reconocer donde está la madre fallando y enmendarlo. Cuando yo salí del hospital con mi recién nacida, me regalaron 2 latas de leche lista para usar. Las mismas que utilicé aquellas noches en que el bebé lloraba y yo en mi ignorancia pensaba que "no lo llenaba". (Publicidad subliminal).

La realidad actual de la lactancia materna

Respeto a esta frustración por parte de las madres que dejan de dar el pecho antes de lo recomendado (6 meses), el periodista cree que esto guarda una estrecha relación con la comodidad a la que nos hemos acostumbrado en estas sociedades 'avanzadas'. Es indudable, y lo digo por mi experiencia como madre, el trabajo que conlleva dar el pecho cuando aterrizas a esta nueva etapa sin conocimiento alguno de la “física/biología” de la lactancia. Por eso concuerdo con él (y me sorprende que lo dice un hombre sin ánimos de menospreciar) que dar el pecho a demanda es duro y que requiere un sacrificio que no todas las madres están dispuestas a soportar,  sobre todo con la presión de las personas a tu alrededor incitándote a “complementar” y el poco apoyo laboral. Por esto valoro como mujer y madre aquellas que sobre todo se proponen alcanzar esta meta y aplaudo en este camino el trabajo de las Especialistas en Lactancia. Señoras, no piensan que el pediatra va a estar allí de manera personalizada para ayudarte a tener éxito en la lactancia!

Dice el periodista Gamaza que cuando escribe cosas como que la lactancia prolongada es esencial para la salud de nuestros hijos, las madres que no lo han hecho por decisión propia, porque han optado por su comodidad antes que por la salud de sus hijos se sienten atacadas, como si lo que escribe al defender la lactancia fuese interpretado por ellas como que son malas madres. Comenta “Yo no soy un juez para decir qué está bien o mal y no juzgo a nadie, pero sí doy datos y plasmo una realidad. Esa frustración, por desgracia, intoxica también a la sociedad que no termina de ver bien que un niño o niña de 2, 3, 4 ó más años siga tomando el pecho como un complemento y sobre todo como un vínculo especial con su madre. A mí, personalmente me parece hermoso ver ese abrazo especial que a través de la lactancia se dan madres e hijos/as. Porque no hablamos sólo de un alimento natural sino de un vínculo, de una relación... lo que nos hace humanos y desde mi punto de vista personas más completas física y emocionalmente.”

Bravo Ricardo, gracias por decirlo, y estás en todo lo correcto!  Esto no es sólo leche alimento, es una unión y fuerza inquebrantable por ley universal. ¿Qué madre que amamanta no ha escuchado la pregunta “todavía toma tu leche?” una interrogante que entra por los huesos y que dan ganas de responder mil cosas, pero uno solo sonríe, amablemente y responde ¡SI! :)

Para amamantar se necesita estar decidido

Que no se escape este tema muy importante, es la poca consideración laboral para las madres que quieren amamantar. En España las 16 semanas que se otorgan a la madre tras el parto no son suficientes para una correcta crianza natural de los hijos, en Estados Unidos 12 semanas (y solo si la empresa es privada y tiene más de 50 empleados y sin salario) y en países latinoamericanos como Panamá también unos escasos 3 meses.

Sobre los permisos de lactancia en España y Panamá la legislación otorga una hora al día a las mujeres incorporadas a sus puestos laborales para dar el pecho pero esto en la práctica es nada y son muchas las mujeres que se les dificulta realizar la lactancia a demanda. “El sistema económico de muchos países como España es claramente machista: si una mujer quiere ejercer su derecho a dar el pecho de la manera más natural posible tendrá que renunciar a su puesto de trabajo. Sin embargo, tras estos años investigando sobre la lactancia humana y la crianza respetuosa, he observado que hay un gran desconocimiento sobre ambas cuestiones. Ese problema de no saber es igual de grave que el no poder realizar estas opciones.”  agrega el periodista.

Este es otro de los factores que usurpa el posible éxito de una madre en la lactancia y no sólo en el ejemplo citado de España, sino en casi todos los países. En Latinoamérica hay países que ni la hora de lactancia se ofrece y que: o renuncias al trabajo o el bebé recibe si acaso 3 meses de leche materna o nada, luego estos bebés quedan al cuidado de nanas, los abuelos o un negocio maternal.

Esta sociedad y sus leyes no tienen en cuenta a los infantes y sus importantes primeros años de vida. Los permisos laborales tan cortos rompen el vínculo madre e hijo, por ende, para llevar a cabo una lactancia exitosa, además de trabajar en acabar con los mitos generacionales que la rodean, la presión social y pelear contra el poder de la industria farmacéutica y alimenticia, se necesita paciencia y ganas como con todo lo que amamos en la vida.

La lactancia materna no sólo es alimento, es amor.

Sigamos conectados! Sigue mis publicaciones en Instagram @mamauniverso y Mamá Universo en Facebook! 
quiero amamantar

quiero amamantar
 quiero amamantar


La crucifixión de la lactancia materna

La crucifixión de la lactancia materna

 El escaso conocimiento sobre la lactancia natural por parte de los profesionales de la salud se traduce en un sinfín de mitos que alimentan la inseguridad de muchas madres que optan por complementar las tomas, o incluso por sustituir dar el pecho por las leches artificiales de empresas comerciales.

“Estamos perdiendo el orgullo de ser mamíferos y convirtiendo la lactancia prolongada en un estigma social en muchos casos. De hecho, somos la única especie sobre la tierra que abandona antes de lo que debe (biológicamente hablando) el seno materno. 

En muchas tribus africanas, el bebé tras nacer sigue unido a la madre, atado con retazos de tela al pecho de la madre y va mamando cada vez que se lo requiere su organismo. Impensable en una sociedad como la nuestra, que cree que dar tiempo de lactancia a la madre para que se saque leche es más que suficiente para cumplir con los compromisos de lactancia materna.”

Estos tres párrafos pertenecen al artículo que escribió el periodista ambiental Ricardo Gamaza para el Huffingtonpost España. (Click aquí para leerel artículo completo). Me tomé el atrevimiento de contactarlo para ampliar más el tema y porque, era de esperarse, recibiría críticas al respecto. Sinceramente me preocupa que estemos ante una sociedad que tiene el discurso de fitness, behealthy, bio, organic en la boca, pero no prestan atención a la importancia de la LECHE MATERNA como primer alimento en la vida del humano , principal protector de enfermedades y principal vínculo de apego. Arriba de nosotros se mueven una industria poderosa que sin clemencia está robando la lactancia de miles de mujeres vulnerables en el post parto y crucificando lo natural. He aquí su opinión junto a mis reflexiones como madre prolactancia.

Ricardo considera que esto que yo llamo “crucifixión de la leche materna" tiene varios factores en los que destaca los 1. El interés económico de las empresas y 2. la frustración silenciosa de las madres que abandonan la lactancia antes de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que son los 6 meses.

En el primer caso acota que no hay que olvidar que dos de los grandes ‘lobbies’ mundiales son el farmacéutico y el alimentario. La venta de productos sustitutivos de la leche materna genera muchos beneficios, mientras que dar el pecho es gratis.

La lactancia materna y la sociedad actual

Sobre estos ataques comenta que: “me ha llamado la atención el ataque vehemente de médicos a mis reportajes cuando he escrito sobre este tema, tachándome de irresponsable porque muchas madres no pueden dar el pecho, algo que se da en escasísimos casos pero que algunos médicos enarbolan para defender la leche de fórmula. La vehemencia con la que me atacan me hace pensar que no están velando por esas pocas madres que tienen problemas para dar el pecho, sino que están protegiendo una vía de ingresos alternativa y poco ética que ha tenido tradicionalmente la medicina: las regalías de la industria farmacéutica”.

Y pues, en esto estoy de acuerdo con el periodista. A ti no te regalan las latas de leche (doctor, hospital, en ferias de bebé) porque son buenecitos contigo o porque te están ahorrando unos pesos para la hora de comprarla. Lo hacen simple y sencillamente porque detrás de esto se mueven interés económicos inimaginables para una madre que llega al consultorio de su médico nerviosa porque siente que “no llena la bebé”.

Son pocos los doctores (los hay) que se sientan contigo y te dicen “¿Estás respetando la libre demanda (cuando el bebé quiere)? ¿Estás colocándole horas (la tonta regla de cada 3 horas) para mamar? ¿Estás poniéndole chupón (ya que debilita la succión natural)? ¿El bebé está durmiendo lejos de ti (esencial para el apego que hace click hormonal para la producción de leche? ¿Estás el bebé mamando de tu pecho o sólo estás ordenándote y dándole el biberón? y entre tantas preguntas esenciales y guías para reconocer donde está la madre fallando y enmendarlo. Cuando yo salí del hospital con mi recién nacida, me regalaron 2 latas de leche lista para usar. Las mismas que utilicé aquellas noches en que el bebé lloraba y yo en mi ignorancia pensaba que "no lo llenaba". (Publicidad subliminal).

La realidad actual de la lactancia materna

Respeto a esta frustración por parte de las madres que dejan de dar el pecho antes de lo recomendado (6 meses), el periodista cree que esto guarda una estrecha relación con la comodidad a la que nos hemos acostumbrado en estas sociedades 'avanzadas'. Es indudable, y lo digo por mi experiencia como madre, el trabajo que conlleva dar el pecho cuando aterrizas a esta nueva etapa sin conocimiento alguno de la “física/biología” de la lactancia. Por eso concuerdo con él (y me sorprende que lo dice un hombre sin ánimos de menospreciar) que dar el pecho a demanda es duro y que requiere un sacrificio que no todas las madres están dispuestas a soportar,  sobre todo con la presión de las personas a tu alrededor incitándote a “complementar” y el poco apoyo laboral. Por esto valoro como mujer y madre aquellas que sobre todo se proponen alcanzar esta meta y aplaudo en este camino el trabajo de las Especialistas en Lactancia. Señoras, no piensan que el pediatra va a estar allí de manera personalizada para ayudarte a tener éxito en la lactancia!

Dice el periodista Gamaza que cuando escribe cosas como que la lactancia prolongada es esencial para la salud de nuestros hijos, las madres que no lo han hecho por decisión propia, porque han optado por su comodidad antes que por la salud de sus hijos se sienten atacadas, como si lo que escribe al defender la lactancia fuese interpretado por ellas como que son malas madres. Comenta “Yo no soy un juez para decir qué está bien o mal y no juzgo a nadie, pero sí doy datos y plasmo una realidad. Esa frustración, por desgracia, intoxica también a la sociedad que no termina de ver bien que un niño o niña de 2, 3, 4 ó más años siga tomando el pecho como un complemento y sobre todo como un vínculo especial con su madre. A mí, personalmente me parece hermoso ver ese abrazo especial que a través de la lactancia se dan madres e hijos/as. Porque no hablamos sólo de un alimento natural sino de un vínculo, de una relación... lo que nos hace humanos y desde mi punto de vista personas más completas física y emocionalmente.”

Bravo Ricardo, gracias por decirlo, y estás en todo lo correcto!  Esto no es sólo leche alimento, es una unión y fuerza inquebrantable por ley universal. ¿Qué madre que amamanta no ha escuchado la pregunta “todavía toma tu leche?” una interrogante que entra por los huesos y que dan ganas de responder mil cosas, pero uno solo sonríe, amablemente y responde ¡SI! :)

Para amamantar se necesita estar decidido

Que no se escape este tema muy importante, es la poca consideración laboral para las madres que quieren amamantar. En España las 16 semanas que se otorgan a la madre tras el parto no son suficientes para una correcta crianza natural de los hijos, en Estados Unidos 12 semanas (y solo si la empresa es privada y tiene más de 50 empleados y sin salario) y en países latinoamericanos como Panamá también unos escasos 3 meses.

Sobre los permisos de lactancia en España y Panamá la legislación otorga una hora al día a las mujeres incorporadas a sus puestos laborales para dar el pecho pero esto en la práctica es nada y son muchas las mujeres que se les dificulta realizar la lactancia a demanda. “El sistema económico de muchos países como España es claramente machista: si una mujer quiere ejercer su derecho a dar el pecho de la manera más natural posible tendrá que renunciar a su puesto de trabajo. Sin embargo, tras estos años investigando sobre la lactancia humana y la crianza respetuosa, he observado que hay un gran desconocimiento sobre ambas cuestiones. Ese problema de no saber es igual de grave que el no poder realizar estas opciones.”  agrega el periodista.

Este es otro de los factores que usurpa el posible éxito de una madre en la lactancia y no sólo en el ejemplo citado de España, sino en casi todos los países. En Latinoamérica hay países que ni la hora de lactancia se ofrece y que: o renuncias al trabajo o el bebé recibe si acaso 3 meses de leche materna o nada, luego estos bebés quedan al cuidado de nanas, los abuelos o un negocio maternal.

Esta sociedad y sus leyes no tienen en cuenta a los infantes y sus importantes primeros años de vida. Los permisos laborales tan cortos rompen el vínculo madre e hijo, por ende, para llevar a cabo una lactancia exitosa, además de trabajar en acabar con los mitos generacionales que la rodean, la presión social y pelear contra el poder de la industria farmacéutica y alimenticia, se necesita paciencia y ganas como con todo lo que amamos en la vida.

La lactancia materna no sólo es alimento, es amor.

Sigamos conectados! Sigue mis publicaciones en Instagram @mamauniverso y Mamá Universo en Facebook! 
quiero amamantar

quiero amamantar
 quiero amamantar